¿Tienes diabetes y ves borroso, con manchas flotantes o notas cambios en la visión? ¿O ves perfectamente y nunca te has hecho un examen de retina? La retinopatía diabética es una complicación de la diabetes (tipo 1 o tipo 2) que daña los vasos sanguíneos de la retina. En sus primeras etapas puede no dar ningún síntoma, por eso los controles son fundamentales.
Importante: información educativa; no sustituye una evaluación oftalmológica. El momento y el tipo de tratamiento y la frecuencia de los controles dependen de cada paciente.
¿Qué es y por qué es peligrosa?
Con los años, la diabetes puede producir en la retina dilataciones de los vasos, hemorragias, filtración de líquido, zonas sin irrigación y, en etapas avanzadas, vasos anormales. Puede avanzar sin síntomas durante mucho tiempo: no tener visión borrosa no significa que la retina esté sana. Una retinopatía avanzada puede causar pérdida severa de visión e incluso ceguera, pero eso no es inevitable: la detección, el control de los factores de riesgo y el tratamiento oportuno reducen el riesgo.

El riesgo aumenta con más años de diabetes, hiperglucemia crónica, presión arterial elevada, colesterol alto y enfermedad renal asociada. Por eso se controlan glucosa, presión y lípidos, y no fumar ayuda.
Síntomas
Al inicio suele no haber ninguno. Al avanzar pueden aparecer:
- Visión borrosa o fluctuante y dificultad para leer.
- Manchas flotantes o “telarañas” oscuras, por sangrado hacia el vítreo.
- Disminución progresiva, o a veces brusca, de la visión.
- Zonas oscuras en el campo visual.
Etapas
- No proliferativa (leve, moderada o severa): microaneurismas, hemorragias, exudados y áreas de isquemia, sin crecimiento importante de vasos nuevos.
- Proliferativa: al faltar oxígeno se forman vasos anormales y frágiles que pueden sangrar. Causan hemorragia vítrea, tejido cicatricial, tracción y desprendimiento de retina por tracción, con pérdida importante de visión.
Edema macular diabético
Es una complicación distinta: los vasos dejan escapar líquido que se acumula en la mácula. Causa visión central borrosa, dificultad para leer y distorsión de las imágenes, y puede aparecer en cualquier etapa, no solo en la proliferativa. Se puede tener retinopatía sin edema macular.
Diagnóstico
- Fondo de ojo con dilatación: examina retina, vasos, mácula y nervio óptico; es la herramienta fundamental.
- OCT de retina: estudio no invasivo, sin agujas, que detecta edema, mide el grosor retinal y valora la respuesta al tratamiento.
- Angiografía fluoresceínica: un colorante por vía intravenosa muestra fugas, isquemia y neovascularización; no todos la necesitan.
- Agudeza visual y fotografía retinal, según el caso.
¿Cada cuánto revisarse?
Según las Standards of Care in Diabetes 2026 de la ADA:
| Situación | Examen ocular completo con dilatación |
|---|---|
| Diabetes tipo 1 | Unos 5 años después del inicio |
| Diabetes tipo 2 | En el momento del diagnóstico (puede haber retinopatía ya presente) |
| Sin retinopatía y con glucosa en objetivo | Puede considerarse cada 1 a 2 años |
| Con retinopatía | Al menos cada año; más seguido si progresa |
| Embarazo en diabetes tipo 1 o 2 | Evaluación durante la planificación y el embarazo; la diabetes gestacional por sí sola no parece aumentar el riesgo |
La frecuencia se individualiza: no reemplaces el control indicado por tu oftalmólogo por una regla general.
Tratamiento
Depende de la etapa, el edema macular, el estado de la retina, la visión y los vasos anormales.
- Inyecciones anti-VEGF: bloquean el VEGF y reducen el edema y algunos cambios; son clave en el edema macular diabético y en ciertas situaciones de retinopatía proliferativa. No hay un número fijo y se aplican con anestesia. Tras la inyección, consulta de inmediato por dolor intenso, pérdida de visión o enrojecimiento intenso.
- Láser: conserva indicaciones específicas. La fotocoagulación panretiniana trata amplias zonas de la retina periférica para reducir el estímulo que forma vasos anormales en la retinopatía proliferativa.
- Vitrectomía: cirugía para complicaciones avanzadas, como hemorragia vítrea importante, cicatrices que generan tracción o desprendimiento de retina traccional.
¿Tiene cura? La enfermedad se puede controlar y tratar, pero el daño ya establecido no siempre se revierte. En algunos pacientes la visión mejora tras el tratamiento. Por eso es tan importante detectarla antes del daño avanzado.
Otras relaciones con la diabetes
- Afecta frecuentemente a ambos ojos y puede aparecer años después del diagnóstico.
- Las personas con diabetes tienen mayor probabilidad de catarata y de glaucoma: un solo fondo de ojo no basta.
- Una “telaraña” negra puede tener varias causas, entre ellas hemorragia vítrea o desprendimiento de retina; consulta con urgencia.
En Oftalmolima
Se evalúa la retina con fondo de ojo dilatado y OCT, y se define el seguimiento y el tratamiento según la etapa. Consulta pronto si notas visión borrosa, manchas nuevas, telarañas, una cortina oscura o pérdida brusca de visión.
Fuentes: National Eye Institute y American Diabetes Association (Standards of Care in Diabetes 2026).
Preguntas frecuentes
¿Puedo tener retinopatía diabética y ver bien?
Sí. Al inicio suele no haber síntomas; por eso se recomienda el fondo de ojo aunque veas bien.
¿La retinopatía diabética y el edema macular son lo mismo?
No. La retinopatía es el daño vascular; el edema macular es el líquido acumulado en la mácula.
¿Se puede prevenir?
No todos los casos, pero controlar glucosa, presión arterial y colesterol, y no fumar, reduce el riesgo o retrasa la progresión.
¿Tiene cura?
Se puede controlar, pero el daño establecido no siempre se revierte.



