La catarata es la opacidad del cristalino y la primera causa de discapacidad visual reversible: se estima que unos 17 millones de personas en el mundo tienen ceguera, en buena parte por no haberse hecho un chequeo oftalmológico a tiempo para descartarla. Es la cirugía más realizada en oftalmología y se resuelve con un lente intraocular. Esta guía repasa síntomas, causas, el caso de los niños, prevención y cuidados.
Importante: información educativa; no sustituye una evaluación oftalmológica. Para la cirugía en detalle, mira la guía de cataratas.
Cómo cambia la visión
La visión puede opacarse o volverse amarillenta. Puedes notar:
- Visión borrosa de objetos, paisajes o personas.
- Visión doble (dos imágenes en lugar de una).
- Mucha sensibilidad a la luz, hasta no poder trabajar con comodidad.
- Dificultad para ver nítido de noche y necesidad de más luz para leer.
- Colores brillantes atenuados o amarillentos.
Causas
- Envejecimiento: suele aparecer a partir de los 60 años por cambios en el enfoque y las proteínas del cristalino.
- Golpes y traumatismos.
- Diabetes no tratada: algunas cataratas son muy agresivas y pueden llevar a la ceguera, con pérdida de autonomía y necesidad del apoyo de la familia.
Cataratas en niños
No solo afectan a mayores: pueden ser congénitas (presentes al nacer) o adquiridas, de uno o ambos ojos, y de origen genético, traumático o por trastornos metabólicos como la diabetes infantil o juvenil. Las bilaterales pueden ser asimétricas y causar ceguera.
- Por qué importa tratarlas: el cristalino debe estar transparente para que la imagen llegue clara al cerebro y se aprenda a ver. Si un ojo ve bien y el otro tiene la imagen distorsionada, el cerebro puede dejar de usar el ojo afectado.
- Detección temprana: muchas las detecta el pediatra en los controles; lleva a tu hijo a sus controles durante los primeros 5 años y al oftalmólogo desde los 2 años con el método adecuado a su edad.
- Tratamiento a largo plazo: la mayoría requiere cirugía, y en el niño es solo el primer paso: hay que reparar las conexiones ojo-cerebro con ejercicio visual constante. Después suelen necesitar una combinación de lentes de contacto, lentes intraoculares o anteojos.
Más detalle en catarata congénita en bebés.
Prevención
Proteger los ojos del sol es la mejor forma de retrasarla: gafas con filtro UV y gorras o sombreros de ala larga hacia la cara, limitando el tiempo de exposición. No fumar y controlar la diabetes también ayudan.
Diagnóstico
El oftalmólogo usa lámpara de hendidura, examen de la retina, y pruebas de refracción y agudeza visual.
Si te diagnosticaron catarata
- Examen de ojos una vez al año si tienes más de 65 años, y chequeo de salud anual, sobre todo con diabetes.
- No fumes ni tomes licor.
- Lee con buena iluminación y limita la conducción nocturna.
- Usa los anteojos indicados por tu oftalmólogo y no uses gotas sin receta.
- Evita el polvo, el humo y los vapores calientes; no bucees en piscina o playa ni uses sauna constantemente.
- Toma a tiempo la decisión sobre la cirugía.
Qué esperar de la cirugía y sus riesgos
- Elige un cirujano especializado que te dé confianza y una clínica con bioseguridad médica.
- Cumple la medicación y asiste a los controles con el mismo cirujano.
- Riesgos si no se siguen las indicaciones: infección, inflamación temporal, daño en otras partes del ojo, dolor que requiera tratamiento y desplazamiento del lente intraocular por frotarse el ojo o por golpes en la cara o la cabeza.
En Oftalmolima
La evaluación decide el momento y la técnica de la cirugía; agenda tu cita desde la web.
Fuentes: literatura oftalmológica sobre catarata.
Preguntas frecuentes
¿A qué edad aparece la catarata?
Sobre todo desde los 60 años, pero puede aparecer antes por diabetes o golpes, y en niños.
¿Cómo se previene?
Con gafas UV, sin fumar y con la diabetes controlada.
¿Los niños pueden tener catarata?
Sí; hay que detectarla temprano por su efecto en el desarrollo visual.
¿Cuáles son los riesgos de la cirugía?
Infección, inflamación y desplazamiento del lente si no se siguen las indicaciones.





