Secreción en los ojos, enrojecimiento, irritación, ardor o molestias pueden tener varias causas. Si se sospecha una infección de la conjuntiva, el oftalmólogo puede pedir un cultivo de secreción conjuntival: un examen de laboratorio con una muestra de la superficie ocular para identificar microorganismos que podrían estar relacionados con la infección. Se hace siempre según la evaluación y la indicación del oftalmólogo, y no reemplaza el examen oftalmológico.
Importante: información educativa. El resultado se interpreta junto con los síntomas, los antecedentes y el examen del ojo.
¿Qué estudia?
La conjuntiva es la membrana que recubre la parte blanca del ojo y el interior de los párpados. Cuando se infecta pueden aparecer enrojecimiento, secreción (acuosa, mucosa o purulenta), lagrimeo, ardor, irritación, cuerpo extraño, párpados pegados al despertar, sensibilidad a la luz y alteraciones de la superficie ocular. Los síntomas por sí solos no siempre distinguen una conjuntivitis bacteriana, viral, alérgica u otra: por eso a veces se necesitan estudios microbiológicos.
¿Cuándo se recomienda?
No todas las personas con ojo rojo o secreción necesitan un cultivo. En la mayoría de las conjuntivitis el diagnóstico se hace con la historia clínica y el examen. Las guías señalan que los cultivos bacterianos pueden ser útiles en conjuntivitis:
- Recurrente.
- Severa.
- Crónica.
- Purulenta (secreción espesa o abundante; el aspecto por sí solo no basta para el diagnóstico).
- Que no mejora con el tratamiento inicial.
El resultado ayuda al médico a decidir el manejo más adecuado en esos casos.
Qué puede identificar
Según la muestra, el método y la sospecha clínica, ayuda a identificar bacterias asociadas a conjuntivitis bacteriana, como especies de Staphylococcus, Streptococcus, Haemophilus y Moraxella. No todos los microorganismos se detectan con el mismo examen: otras causas infecciosas requieren pruebas específicas y no se diagnostican con un cultivo bacteriano convencional. En determinadas circunstancias el estudio se complementa con pruebas de sensibilidad a antibióticos; la decisión del tratamiento corresponde al médico.
Cómo se hace
La muestra se toma de la superficie conjuntival con material adecuado para recolección microbiológica, por personal capacitado y evitando la contaminación; luego se procesa en el laboratorio. Suele ser breve y puede dar una sensación momentánea de contacto, incomodidad o lagrimeo. Antes, el personal te explica el procedimiento y resuelve tus dudas. No te lo hagas sin evaluación oftalmológica.
Lo que no hace
El cultivo bacteriano estudia determinados microorganismos que crecen en el laboratorio. Un resultado negativo no descarta todas las causas: existen infecciones virales, alérgicas, inflamatorias y otras alteraciones de la superficie ocular que requieren otros métodos. Por eso siempre lo interpreta un oftalmólogo.
Viral o bacteriana
Orientan algunos rasgos: la viral suele dar lagrimeo y secreción más acuosa; la bacteriana, secreción más espesa o purulenta. Pero los síntomas se superponen y no bastan para decidir con certeza, y por eso, si son persistentes, intensos o recurrentes, conviene una evaluación.
Cuándo consultar
Si tienes secreción persistente, ojo rojo que no mejora, dolor importante, disminución de la visión, fotofobia intensa, inflamación importante de los párpados o episodios frecuentes de conjuntivitis. Por qué importa identificar el microorganismo: orienta el tratamiento cuando el cuadro es persistente, recurrente o severo.
En Oftalmolima
El cultivo forma parte del abordaje especializado de la superficie ocular en el Centro de Microbiología Ocular, siempre con la indicación del oftalmólogo.
Fuentes: guías de oftalmología sobre conjuntivitis.
Preguntas frecuentes
¿Todas las conjuntivitis necesitan cultivo?
No; solo las recurrentes, severas, crónicas, purulentas o que no mejoran.
¿Duele?
Es breve; puede dar incomodidad o lagrimeo momentáneos.
¿Un resultado negativo significa que no tengo infección?
No necesariamente; no descarta todas las causas.
¿Sirve para saber qué antibiótico usar?
A veces se complementa con pruebas de sensibilidad; decide el médico.
¿Puedo hacerlo sin evaluación oftalmológica?
No; se indica tras el examen.





