Por otra parte, la topografía corneal es esencial en los trasplantes de córnea o queratoplastias. Esta técnica se utiliza de forma previa y posterior a la intervención quirúrgica. Después servirá para realizar seguimientos en los pacientes.
Sin duda, la topografía corneal es valiosísima para determinar la conveniencia o no del tratamiento e incluso el tipo de cirugía más adecuada en cada caso.
El cirujano oftalmólogo después de la intervención quirúrgica vuelve a recurrir al topógrafo para corroborar el resultado y realizar el seguimiento del control postoperatorio del paciente.
En el caso de los niños es de vital importancia el apoyo de sus padres para realizar el descarte del problema ocular a tiempo de manera preventiva desde los dos años de edad en adelante y evitar la cirugía correctiva y fastidiosa.





