Se ubica tras la córnea. Dispone de dos músculos, el músculo esfinter del iris, que disminuye la pupila de tamaño (miosis), y el músculo dilatador del iris, que permite a la pupila dilatarse (midriasis).
Está determinado genéticamente. En los niños recién nacidos, el color del iris suele ser azul claro o grisáceo. La coloración definitiva se alcanza entre los seis y diez meses de edad. El color está determinado por el número y distribución de unas células que contienen el pigmento melanina y se llaman malanocitos.
Si la melanina se encuentra solamente en la zona del epitelio pigmentario retinal de la superficie posterior de este, el ojo es azulado. En cambio, si esta se distribuye por todo el espesor del iris, el ojo es de color marrón.





