Nadar divierte, refresca, relaja y ejercita todo el cuerpo. Pero el agua donde nadamos (piscinas, mar, ríos y lagos) puede irritar los ojos y la piel si no tomamos precauciones. Estas son las claves para disfrutarla sin molestias.
Importante: información educativa; no sustituye una evaluación oftalmológica.
Qué hay en cada tipo de agua
Piscinas
El cloro debe estar en un nivel suficiente para ser eficaz, porque el uso masivo contamina el agua (micciones, hongos del pie de atleta). Ese cloro y otros químicos pueden alterar la película lagrimal, la capa delgada que mantiene los ojos húmedos, suaves y transparentes, y producir ardor, enrojecimiento y sensación de quemadura. Lo ideal son aguas con recirculación, no estancadas.
Mar
La sal daña la conjuntiva y la córnea. Cerca de puertos, pozos petroleros o zonas industriales puede haber basura y sustancias contaminantes (gasolina, petróleo). Respeta las normas de uso de playas, lagos, piscinas y ríos dadas por las autoridades ambientales.
Ríos y lagos
El agua dulce no tratada puede contener microorganismos; evita sumergir los ojos, sobre todo si usas lentes de contacto.
Agua doméstica
El agua potable controlada que llega a los hogares es la segura para bañarse y preparar los alimentos.
Cómo proteger tus ojos al nadar
- Usa gafas de natación siempre: impiden que los químicos entren al ojo y ayudan a mantener la película lagrimal normal.
- Lava tus ojos cerrados con agua dulce apenas termines, para eliminar el cloro de párpados y pestañas.
- Usa gotas lubricantes indicadas por tu oftalmólogo, antes y después de nadar.
- Hidrátate: bebe agua en abundancia a lo largo del día (alrededor de 2 litros); ayuda a mantener los ojos cómodos.
- Aplica frío: un paño húmedo sobre los ojos cerrados unos minutos reduce la irritación y la inflamación.
- Sécate con una toalla limpia, sin usar la esquina: puede tener arena y suciedad que agravan el problema.
- Usa gafas de sol con filtro UV gran parte del día.
- Dúchate con agua potable después de nadar para eliminar posibles gérmenes.
Lentes de contacto y conjuntivitis
- No te bañes con lentes de contacto puestos en piscinas, ríos, lagos ni mar: el uso continuo en medios acuáticos puede causar infecciones graves de la córnea.
- Si tienes conjuntivitis, no uses lugares públicos para bañarte hasta que el oftalmólogo te evalúe.
Cuándo consultar
Si tras nadar persiste el enrojecimiento, dolor, secreción, visión borrosa o sensibilidad a la luz, consulta a un oftalmólogo sin esperar.
En Oftalmolima
Evaluamos la superficie ocular y recomendamos lubricantes y gafas adecuadas para tus actividades de verano.
Fuentes: literatura oftalmológica sobre exposición a agua y superficie ocular.
Preguntas frecuentes
¿El cloro daña los ojos?
Puede alterar la película lagrimal y producir ardor y enrojecimiento.
¿Puedo nadar con lentes de contacto?
No se recomienda en piscinas, mar, ríos ni lagos.
¿Qué hago al salir del agua?
Lava los ojos cerrados con agua dulce, sécalos con una toalla limpia y usa lubricante si te lo indicaron.
¿Y si tengo conjuntivitis?
Evita lugares públicos hasta que el oftalmólogo te evalúe.





