Puede ser difícil, pensar en lo que le va a pasar a tu cuerpo después de que mueras.
Talvez ni se te ocurra hablar de donar tus órganos y/o tejidos. Pero, ser donante de órganos es una decisión solidaria y generosa que vale la pena hacerla para salvar vidas.
Puede ser cierto que no todos los órganos y/o tejidos que conserves en tu cuerpo, sean adecuados para el trasplante. No te descalifiques anticipadamente. Solo los profesionales médicos especializados, pueden determinar el momento de tu fallecimiento y ellos decidirán cuál de tus órganos y/o tejidos son adecuados para el trasplante, ese órgano que tú en vida hayas decidido compartirlo.
Recuerda que al donar tus órganos y/o tejidos, puedes salvar o prolongar hasta 75 vidas.
Muchas familias solidarias son las que hacen realidad la intención de su difunto y de esa manera cumplen el deber humano de saber que su ser querido ayudó a salvar y prolongar la vida de la persona que recibió el órgano y/o tejido suyo.
No olvides que, después del trasplante de órgano y/o tejido, es importante seguir un tratamiento cuidadoso a base de inmunosupresores. Además, debes tener en cuenta los consejos de dieta y hábitos de vida saludable que el médico especialista recomiende.
Tampoco olvides que es importante realizar una consulta médica una vez al año.





