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Oftalmolima

Párpados y blefaritis

Tumores oculares: Palpebrales y Orbitrarios

Dr. Mauricio Miranda

Dr. Mauricio Miranda

Médico oftalmólogo · Director Médico de Oftalmolima

  • Actualizado
  • 3 min de lectura
Tumores oculares: Palpebrales y Orbitrarios

Tumores oculares: Palpebrales y Orbitarios Son tumores oculares localizados alrededor del párpado o en la órbita (cavidad en la que se aloja el globo ocular).

Los tumores oculares palpebrales y orbitarios se localizan alrededor del párpado o en la órbita, la cavidad que aloja el globo ocular. Los palpebrales son muy comunes (a menudo acumulaciones de grasa), en su mayoría benignos, y se tratan de forma sencilla, sin cicatriz visible; también existen variedades malignas en la región periocular. Los orbitarios son poco frecuentes: la mayoría son benignos y de evolución lenta, pero algunos malignos aparecen de forma repentina y crecen muy rápido, y requieren atención oftalmológica urgente.

Importante: información educativa; no sustituye una evaluación especializada. Cualquier lesión que cambie debe valorarla un oftalmólogo.

Causas y factores de riesgo

  • Palpebrales: se relacionan con la exposición solar y suelen aparecer después de los 40 años; la piel clara es un factor de riesgo muy importante.
  • Orbitarios: muchos son de origen congénito.

Prevención

Solo en los tumores palpebrales hay medidas preventivas: protegerse del sol con gafas y visera de ala larga que cubra la cara, sobre todo si tienes piel clara. En el resto es difícil prevenir, pero el diagnóstico y el tratamiento precoces son clave; en los casos más graves el tiempo puede ser decisivo para salvar el ojo, la visión e incluso la vida. Quien tenga nódulos, verrugas, úlceras u otras irregularidades en los párpados debe hacerse un control especializado al menos dos veces al año. Ante un cambio de forma, color, consistencia (sangrado, ulceración), síntomas (escozor) o tamaño, hay que acudir al cirujano oftalmólogo para extirparlo y estudiarlo con patología.

Síntomas

Palpebrales: son visibles y aparecen como un nódulo o una úlcera. Muchos pacientes minimizan un bultito, una verruga o un “granito” que crece poco a poco, no molesta (a veces pica o escuece), a veces sangra un poco o forma una costra. Cuando consultan, el tumor suele ser más extenso y difícil de extraer. Si la lesión cambia de color, hay que consultar a un oculoplástico para tratamiento precoz.

Orbitarios: están dentro de la cavidad y dan otros síntomas:

  • Ojo más saliente (proptosis o exoftalmos) o desviado.
  • Visión doble.
  • Dolor.
  • Alteraciones de la movilidad ocular.
  • Pérdida de visión por compresión del nervio óptico.

El diagnóstico debe ser inmediato, porque la lesión puede ser maligna. Los tumores malignos pueden aparecer de repente y crecer muy rápido sin síntomas previos.

Tratamiento

Consiste en extraer el tumor con cirugía de mínima incisión; según el caso puede ser necesaria quimioterapia o radioterapia coordinadas con un oncólogo. Las lesiones malignas pueden reaparecer en el mismo lugar o cerca, por eso se hace seguimiento después de operar. En los tumores palpebrales puede ser necesario retirar una parte importante del párpado, y el cirujano oculoplástico aplica técnicas de reconstrucción para restablecer su apariencia y función.

  • Tumor benigno: cirugía de pequeña incisión con la menor cicatriz posible, con anestesia local y, a veces, sedación.
  • Tumor maligno: extracción total asegurada de la lesión, con menor cicatriz posible, seguida de inmediato por la reconstrucción palpebral; con anestesia local y, a veces, sedación. En ocasiones se necesitan injertos de tejido.
  • Exenteración: extracción parcial o total del contenido orbitario, según la localización del tumor.

Antes, durante y después

  • Estudios previos: examen oftalmológico completo, examen de la zona palpebral y periocular, fondo de ojo, fotografías antes y después y estudio patológico del tumor para conocer su grado de malignidad.
  • Durante: ambulatorio, en una clínica con alta bioseguridad.
  • Después: protector ocular durante 24 horas y el tratamiento indicado (antibiótico y antiinflamatorio).

En Oftalmolima

Ante un bulto del párpado que crece, sangra, cambia de color o forma, o un ojo que se desplaza, consulta de inmediato: el diagnóstico precoz mejora el pronóstico.

Fuentes: literatura oftalmológica y oculoplástica.

Preguntas frecuentes

¿Todos los bultos del párpado son tumores?

No; muchos son benignos, pero cualquier lesión que cambie debe evaluarse.

¿Cómo se previenen?

Los palpebrales se previenen en parte protegiéndose del sol.

¿Cada cuánto debo controlarme?

Con lesiones en los párpados, al menos dos veces al año.

¿Qué síntomas son urgentes?

Ojo saliente o desviado, visión doble, dolor, pérdida de visión o una lesión que crece rápido.

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Aviso médico: este artículo es informativo y no sustituye la consulta con un oftalmólogo. Si tienes síntomas o dudas sobre tu salud visual, reserva una cita.

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