¿Te dijeron que necesitas una inyección dentro del ojo y temes que duela? Las inyecciones intravítreas administran un medicamento directamente en el vítreo, el gel que llena el ojo, para tratar enfermedades de la retina. Hoy son una herramienta fundamental, pero no todas las personas necesitan el mismo medicamento, el mismo número de inyecciones ni la misma frecuencia.
Importante: información educativa; no sustituye una evaluación médica. El medicamento, la dosis y la frecuencia se establecen de forma individual.
¿Para qué sirven?
- Degeneración macular húmeda (DMRE neovascular): vasos anormales bajo la retina que dañan la visión central.
- Edema macular diabético: líquido en la mácula por la retinopatía diabética.
- Edema macular por oclusión venosa de la retina.
- Inflamación intraocular o retinal, en la que se usan corticosteroides.
- Otras enfermedades retinales, según el diagnóstico.
Anti-VEGF y corticoides
Los anti-VEGF bloquean el factor de crecimiento endotelial vascular, que cuando sobra vuelve los vasos más permeables o hace crecer vasos anormales (fuga de líquido, edema, sangrado). Se usan bevacizumab, ranibizumab, aflibercept, brolucizumab y faricimab; ninguno es mejor para todos. Puedes leer sobre tres de ellos en Avastin, Lucentis y Eylea.
Los corticosteroides, en cambio, reducen la inflamación y se usan en ciertos edemas maculares o enfermedades inflamatorias. Algunos pueden subir la presión intraocular, algo que importa si tienes glaucoma.
Cómo se realiza
- Evaluación y confirmación de la indicación, con OCT.
- Preparación del ojo y antisepsia con povidona yodada, que tiene evidencia para reducir el riesgo de infección.
- Anestesia local.
- Inyección con una aguja muy fina en la esclerótica (la parte blanca del ojo), no en la pupila.
- Revisión posterior e indicaciones.
Es un procedimiento ambulatorio y mínimamente invasivo, no una cirugía vitreorretiniana. Generalmente no produce dolor intenso: se siente presión, una molestia breve y, después, sensación de cuerpo extraño. La aplicación es rápida, aunque la visita completa incluye preparación y control. Los antibióticos posteriores no se consideran rutinarios ni han demostrado reducir la infección; usa solo lo que te indique tu oftalmólogo.
Cuántas inyecciones y cada cuánto
No hay un número fijo. Muchos pacientes comienzan con una inyección mensual y luego se espacian; en el esquema treat and extend el intervalo se alarga cuando la enfermedad está controlada. Algunas personas necesitan tratamiento durante años y otras pueden suspenderlo, pero nunca lo hagas por tu cuenta aunque veas mejor: la enfermedad puede reactivarse. La OCT mide el líquido y la actividad para decidir la siguiente dosis.
Las inyecciones buscan preservar o mejorar la visión; no siempre recuperan la que ya se perdió, y el resultado depende del tiempo de evolución y del daño retinal. Si no hay respuesta, hay alternativas: cambiar de medicamento, ajustar el intervalo, láser o corticoides.
Riesgos
- Endoftalmitis: infección dentro del ojo, poco frecuente, pero grave y urgente.
- Inflamación, hemorragia subconjuntival y aumento temporal de la presión intraocular.
- Desprendimiento de retina, poco frecuente.
- Posibles efectos sistémicos; informa si tuviste infarto, accidente cerebrovascular o enfermedad vascular.
Después de la inyección
- Normal el primer o segundo día: irritación, sensación de cuerpo extraño, lagrimeo, enrojecimiento leve y manchas o burbujas flotantes.
- Consulta de inmediato si hay dolor intenso o creciente, pérdida de visión, enrojecimiento intenso, fotofobia importante o aumento brusco de moscas volantes.
- No conduzcas con visión borrosa o pupila dilatada, no frotes el ojo y sigue las instrucciones del centro sobre baño y ejercicio.
- Catarata y glaucoma no impiden necesariamente la inyección, pero el especialista debe evaluar qué enfermedad afecta la visión y vigilar la presión.
Costo y preparación
El costo depende del medicamento, el centro, los honorarios, la preparación, los materiales, la OCT y los controles. Lleva informes anteriores, OCT y fotografías de retina previas, la lista de medicamentos y tus diagnósticos.
En Oftalmolima
Primero se evalúa la retina y se confirma que el problema requiere una inyección. Consulta pronto si ves una mancha, líneas torcidas o pierdes visión central.
Fuentes: National Eye Institute y American Academy of Ophthalmology.
Preguntas frecuentes
¿Duele una inyección intravítrea?
Se usa anestesia; sentirás presión o una molestia breve.
¿Cuántas necesito?
Depende de la enfermedad, la OCT y la respuesta. No hay un número fijo.
¿Son para toda la vida?
No necesariamente: algunas personas pueden espaciarlas o dejarlas; otras las necesitan por mucho tiempo.
¿Puedo dejarlas cuando veo mejor?
No sin consultar; la enfermedad puede reactivarse.
¿Necesito antibióticos después?
No de forma rutinaria; usa solo lo que indique tu oftalmólogo.
¿Qué síntomas son urgentes?
Dolor intenso, pérdida de visión, enrojecimiento intenso, fotofobia o muchas manchas flotantes nuevas.





